CONOCIENDO LA DOCTRINA BÍBLICA
FUTURO DEL CRISTIANO
b) La Segunda Venida de Cristo:
EL TRIBUNAL DE CRISTO
Otro acontecimiento que va a tener lugar en el Cielo será El Tribunal de Cristo. No debemos confundir el Tribunal de Cristo con el juicio del gran Trono Blanco, del cual hablaremos en su momento. Veamos a continuación algunas de las diferencias básicas que existen entre ambos. Compare las dos columnas:
Volvamos al Tribunal de Cristo:
El Juez será el Señor Jesucristo. No se juzgará allí, quien se salva o quien se condena. Todos los creyentes son salvos, y como dice Pablo: “… ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:1).
O como dijo Jesús: “… El que oye mi palabra, y cree… tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).
Se juzgará lo que hemos hecho en nuestra vida cristiana. Como hemos servido al Señor, etc. A continuación veamos: ¿Quiénes comparecerán? ¿Qué se juzgará? ¿Cuál será el resultado? ¿Coronas o vergüenza?
¿Quiénes comparecerán?
Ante el Tribunal de Cristo van a comparecer todos los creyentes:
(2ª Corintios 5:10) “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo...”.
(Romanos 14:10) “… todos compareceremos ante el tribunal de Cristo...”.
(Romanos 14:12) “… cada uno de nosotros…”.
¿Qué se juzgará?
(Romanos 14:12) “… dará a Dios cuenta de sí”.
(1ª Corintios 3:13) “La obra de cada uno se hará manifiesta…”.
(1ª Corintios 4:5) “… se manifestarán las intenciones del corazón…”.
Tendremos que dar cuenta de los que hemos hecho, e incluso se manifestarán las intenciones del corazón. Aquello íntimo, que nadie lo ve, se manifestará públicamente.
¿Cuál será el resultado?
Se recibirán galardones, recompensas:
(Apocalipsis 22:12) “… vengo… para recompensar a cada uno…”.
(1ª Corintios 3:14) “… recibirá recompensa”.
(1ª Corintios 3:8) “... recibirá su recompensa conforme a su labor”.
También podremos sufrir perdida de premios y pasar vergüenza:
(1ª Corintios 3:15) “…sufrirá pérdida…”.
Si no andamos como es digno del Señor, senos que poner la carne de gallina. ¡Qué vergüenza si salimos con las manos vacías! Sin embargo, si servimos al Señor con fidelidad, tendremos nuestros premios. Velemos, pues, hermanos, no sea que cuando el Señor venga nos alejemos avergonzados (1ª Juan 2:28).
CORONAS: Algunos de estos premios que el Señor va a dar a sus hijos, son mencionados como coronas. Sin duda la ilustración ha sido tomada de los juegos olímpicos Grecia, donde se daban coronas de laurel, etc. a los ganadores. Así, también hay un premio a la soberana vocación, cuando se llega a la meta (Filipenses 3:14). A aquellos que soportan la tentación, y son fieles hasta la muerte, se les dará la corona de la vida (Santiago 1:12) (Apocalipsis 2:10). A los que aman su Venida, les estará guardada la corona de justicia (2ª Timoteo 4:8). A los creyentes que corren bien la carrera cristiana, y a los ancianos (pastores) que son ejemplos de la grey, la corona incorruptible de gloria (1ª Corintios 9:25) (1ª Pedro 5:4).
OBSERVANDO EL PANORAMA
Mientras los creyentes están con Cristo en el Cielo disfrutando de los regalos obtenidos, en la tierra se están adelantando los acontecimientos que desembocarán en el día de Jehová. Un día de juicios, cuando Dios va a intervenir en los asuntos de los hombres, para poner fin al tiempo de los gentiles, y establecer el Reino de Dios. “Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido” (Isaías 2:12).
El tiempo de los gentiles comenzó con la deportación de los judíos a Babilonia, y terminará con la Venida en gloria del Mesías para destruir al Anticristo y establecer el Reino de Dios con el pueblo de Israel convertido. Cuando la Iglesia es arrebatada empieza en la tierra un periodo de siete años de duración bajo la dictadura de un personaje, cuyo advenimiento es por obra de Satanás, llamado Anticristo. A este periodo se le denomina: La Gran Tribulación. El Anticristo tendrá una primera parte de su reinado, de tres años y medio, en el cual se mostrará benévolo, para luego verse su verdadero carácter, en los tres años y medio siguientes. Durante este tiempo habrá personas que se convertirán, tanto del pueblo de Israel, como de las demás naciones (gentiles). Éstos serán mártires, los cuales darán sus vidas por el Señor. Del pueblo de Israel habrá un remanente de 144.000. Un resto fiel que se convertirá (Apocalipsis 7:1-8). De los gentiles, una gran multitud, que en estos momentos difíciles testificaran de Cristo. A éstos el Anticristo les hará la vida imposible (Apocalipsis 7:9-17). Mientras tanto, en el Cielo, la Iglesia se encuentra protegida, disfrutando de su banquete de bodas (Apocalipsis 3:10). No sabemos mucho de las actividades que se desarrollarán en el Cielo, pero una de ellas, creemos que será la continuación de la labor que el Señor Jesucristo inició con los Apóstoles durante los cuarenta días que estuvo con ellos después de haber resucitado, o sea, hablándoles del Reino de Dios (Hechos 1:1-3). El Reino de Dios va a iniciarse dentro de siete años, y la Iglesia, junto con el pueblo de Israel, va a tener un papel muy importante que jugar. Nos gustaría saber más cosas, y con más detalles, pero Dios no nos lo ha revelado. No obstante, lo que sí sabemos es que los creyentes, los que formamos el cuerpo de Cristo, su Iglesia, vamos a estar con Él, y esto nos llena de gozo.
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"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre,
Para que seamos llamados hijos de Dios"
1a Juan 3:1.
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